Los Gnawa (también escritos Gnaoua) constituyen una comunidad cultural-religiosa marroquí descendiente de poblaciones subsaharianas llevadas al norte de África por el comercio transahariano y la trata desde, al menos, el siglo XI. Más que un grupo étnico stricto sensu, los Gnawa son hoy una cofradía sufí-ritual con una música y un repertorio espiritual codificados que han trascendido las fronteras marroquíes hasta convertirse en uno de los emblemas culturales más reconocibles del país. La UNESCO declaró su música Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2019. Para situarlos en el conjunto del país, consulta el hub de tribus de Marruecos.
Ficha técnica
| Ubicación | Esauira (Mogador), Marrakech, Casablanca, Tánger, Tafilalt; presencia menor en todo Marruecos |
| Población | Cifras imprecisas; varios cientos de miles de practicantes y simpatizantes |
| Lengua | Árabe darija; en el ritual, términos rituales de origen bambara, soninké, hausa y otras lenguas del Sahel |
| Religión | Islam sunní + sufismo + sincretismo con prácticas espirituales subsaharianas |
| Organización | Cofradías encabezadas por un maallem (maestro músico) y una moqaddema (vidente femenina) |
| Economía | Música profesional, artesanía, festival de Esauira, turismo cultural |
| Rasgo distintivo | Ritual de la lila con música, posesión y danza |
| Claves culturales | Guimbri (laúd-bajo de tres cuerdas), qaraqab (castañuelas de hierro), turbante y cauris |
Organización social
La organización tradicional Gnawa, estudiada por Pâques (1991) y Becker (2020), se articula en cofradías o hermandades dirigidas por un maallem (maestro músico y guía espiritual) y una moqaddema (mujer vidente, especializada en el diagnóstico ritual y en la conducción de las ceremonias domésticas). Cada cofradía tiene su repertorio y sus adeptos. Los aprendices se forman durante años con un maallem, dominando primero los pasos de baile, luego las castañuelas, y finalmente, si tienen talento y reciben el reconocimiento, el guimbri. La iniciación culmina en la asunción del título de maallem.
Históricamente, los Gnawa formaron una especie de gremio dentro de los barrios donde residían descendientes de esclavos liberados (en Esauira, el barrio del Mellah rebautizado Gnaoua tras la emancipación). El emblema de su origen es el cordón con cauris que llevan en el cuello o en el sombrero —pequeñas conchas que servían de moneda en el Sahel y que recuerdan los lazos con el África subsahariana.
Lengua
La lengua materna de los Gnawa es hoy el árabe marroquí (darija), pero su repertorio ritual conserva un léxico de origen subsahariano —especialmente bambara y soninké— transmitido oralmente durante generaciones. Los nombres de los mlouk (entidades espirituales convocadas en la lila), los colores rituales, ciertos términos técnicos del guimbri y algunos cánticos contienen voces que los Gnawa pronuncian sin entender necesariamente su significado original, como vestigio lingüístico de la travesía desde el Sahel.
| Término ritual Gnawa | Significado |
|---|---|
| lila | Noche ritual de música, trance y curación |
| maallem | Maestro músico y guía espiritual |
| moqaddema | Vidente femenina, conductora del ritual |
| mlouk | Espíritus o entidades sobrenaturales (sing. melk) |
| guimbri / hajhouj | Laúd-bajo de tres cuerdas, instrumento maestro |
| qaraqab | Castañuelas de hierro percutidas |
Territorio y economía
Aunque los Gnawa están presentes en todo Marruecos, sus principales núcleos son históricamente Esauira (Mogador), Marrakech, Casablanca y los oasis del sur (Tafilalt, Drâa). Esauira es considerada la «capital» espiritual de la tradición Gnawa, gracias al impulso del Festival Gnaoua y Músicas del Mundo, creado en 1998, que congrega cada junio a cerca de medio millón de visitantes y ha proyectado internacionalmente a maestros como Mahmoud Guinea, Hamid el-Kasri o Abdellah el-Gourd.
La economía Gnawa contemporánea descansa en la música profesional (giras nacionales e internacionales, grabaciones, festivales) y en la artesanía relacionada (fabricación de guimbris, de castañuelas, de cordones rituales). Los grandes maallem son hoy figuras públicas reconocidas y han colaborado con artistas mundiales del jazz, el blues, el rock y la música electrónica (Pharoah Sanders, Robert Plant, Bill Laswell, Carlos Santana). El turismo cultural sostiene también una buena parte de la economía local en Esauira.
Vestimenta
La vestimenta ritual Gnawa es uno de los rasgos más identificables: chilaba blanca o color crema con bordados, turbante coronado por un disco de cordones con cauris y borlas multicolores (uno por cada categoría espiritual), chaleco bordado y, en algunos casos, una cinta roja cruzada al pecho. Los músicos llevan al cinto las qaraqab de hierro y el guimbri colgado al hombro. Los colores rituales son sistemáticos: blanco (espíritus puros), negro (espíritus de la noche), rojo (mlouk guerreros), azul (mar), verde (profeta), amarillo (mujeres bellas), cada uno asociado a un grupo de espíritus y a unas músicas específicas.
Creencias y espiritualidad
El núcleo de la espiritualidad Gnawa es la lila («noche»), ritual nocturno celebrado en el espacio doméstico para invocar a los mlouk, propiciar su benevolencia y curar enfermedades, sobre todo psíquicas, atribuidas a su acción. La lila sigue un orden estricto: apertura con cantos coránicos y rezos, evocación sucesiva de los siete grupos de espíritus (cada uno con su color, su perfume, sus músicas y su animal asociado), trances de posesión (jadba) de los participantes, comidas rituales y cierre al alba. La moqaddema dirige la sesión y el maallem con su guimbri «llama» a cada melk con las melodías específicas.
La cosmología Gnawa se inscribe formalmente dentro del islam sufí —el patrón espiritual de la cofradía es Sidi Bilal, primer muecín del profeta Mahoma, etiopiense (Becker, 2020)— pero conserva claras improntas de tradiciones espirituales del África Occidental, especialmente del culto bori hausa y de los rituales songhai-djerma. Es un caso ejemplar de sincretismo afromusulmán mediterráneo.
Cultura viva
La música Gnawa se ha convertido en uno de los géneros marroquíes con mayor proyección internacional. El Festival Gnaoua y Músicas del Mundo de Esauira, fundado en 1998, ha reunido a maestros Gnawa con figuras del jazz, blues, rock y world music (Randy Weston, Pharoah Sanders, Robert Plant, Marcus Miller). El registro en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO (2019) ha consolidado el reconocimiento institucional. Existe una rica literatura crítica sobre los procesos de patrimonialización y mercantilización (Aïdi, Kapchan, Becker).
En el plano contemporáneo, una nueva generación de maallemines y de grupos jóvenes (Mehdi Nassouli, Asmâa Hamzaoui —primera mujer maallema reconocida públicamente—) está renovando el repertorio sin perder sus raíces rituales. La música Gnawa ha influido en géneros como el nass el-ghiwane, el rock fusión marroquí y la escena electrónica internacional.
Claves
- Población actual: imposible de cifrar con precisión, dado que el carácter Gnawa es ritual y cultural más que estrictamente étnico. Se calculan cientos de miles de practicantes y simpatizantes activos en Marruecos.
- Estatus cultural: la música Gnawa fue inscrita en 2019 en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.
- Hito contemporáneo: el Festival Gnaoua de Esauira, creado en 1998 por la fundación Yerma Gnaoua, ha consolidado a la cofradía como referente cultural internacional y ha generado un proceso de revalorización social de la herencia afromarroquí.
- Diáspora: grupos Gnawa actúan regularmente en festivales europeos y americanos; han colaborado con músicos como Adam Rudolph, Bill Laswell y Carlos Santana.
- Lecturas recomendadas: Becker (2020) ofrece el análisis más actualizado de la identidad Gnawa; Pâques (1991), La religion des esclaves: Recherches sur la confrérie marocaine des Gnawa, sigue siendo la etnografía clásica.
Preguntas frecuentes
Históricamente fueron una comunidad de origen subsahariano que mantuvo durante siglos prácticas culturales propias. Hoy, sin embargo, son sobre todo una cofradía sufí-ritual a la que puede pertenecer cualquier marroquí, independientemente de su origen genealógico. Mantienen el reconocimiento de su herencia africana subsahariana como marca identitaria, pero no funcionan como grupo étnico cerrado.
La lila es una ceremonia ritual nocturna que dura entre ocho y doce horas, celebrada generalmente en una vivienda particular para curar a una persona, propiciar a los espíritus o cumplir un voto. Combina recitaciones coránicas, música de guimbri y castañuelas, inciensos específicos para cada espíritu, comidas rituales y trances de posesión. La estructura sigue un orden preciso: tras la apertura, se invocan sucesivamente los siete colores espirituales en una progresión ritual codificada.
Aunque el origen último de muchas familias Gnawa se sitúa en el África subsahariana occidental (actuales Mali, Senegal, Guinea, Nigeria, Burkina Faso), siglos de residencia en Marruecos, mezcla con poblaciones locales y arabización han hecho de los Gnawa una comunidad plenamente marroquí. La herencia subsahariana se conserva sobre todo en el vocabulario ritual, en los nombres de los espíritus y en algunos rasgos musicales del guimbri.
Bibliografía
- Becker, Cynthia J. (2020). Blackness in Morocco: Gnawa Identity through Music and Visual Culture. Minneapolis: University of Minnesota Press. UMinn Press
- Pâques, Viviana. (1991). La religion des esclaves: Recherches sur la confrérie marocaine des Gnawa. Bergamo: Moretti & Vitali.
- Kapchan, Deborah. (2007). Traveling Spirit Masters: Moroccan Gnawa Trance and Music in the Global Marketplace. Middletown: Wesleyan University Press. Wesleyan UP
- UNESCO. «Gnawa» (Patrimonio Cultural Inmaterial). ich.unesco.org
- Aïdi, Hisham. (2014). Rebel Music: Race, Empire, and the New Muslim Youth Culture. New York: Pantheon.